Libros de Vyasa-Puja > Sri Vyasa-Puja 2004 > Visakha devi dasi

Visakha devi dasi

nama om visnu-padaya Krishna-presthaya bhu-tale
srimate bhakti-bhusana-svamin iti namine

vande ‘ham sri-guroh sri-yuta-pada-kamalah sri-gurun vaisnavams ca
sri-rupah sagrajatah saha-gana-raghunathanvitam tah sa-jivam
sadvaitam savadhutam parijana-sahitah Krishna-caitanya-devam
sri-Radha-Krishna-padan saha-gana-lalita-sri-visakhanvitams ca

Ofrezco mis respetuosas reverencias a los pies de loto de mi maestro espiritual y a los pies de todos los vaishnavas. Ofrezco mis respetuosas reverencias a los pies de loto de Srila Rupa Goswami y de su hermano mayor, Sri Sanatana Goswami, así como también de Sri Raghunatha das, Raghunatha Bhatta, Gopala Bhatta y Srila Jiva Goswami. Les ofrezco mis respetuosas reverencias al Señor Krishna Caitanya y al Señor Nityananda, así como a Advaita Acarya, Gadadhara, Srivasa y demás asociados. Les ofrezco mis respetuosas reverencias a Srimati Radharani y a Sri Krishna, así como a Sus asociadas Sri Lalita y Visakha.

Mi querido Guru Maharaja:

Recuerdo cuando hace cuatro años atrás, andaba por la vida haciendo lo que cualquier entidad viviente haría, sin conocer ni tener relación alguna con los vaishnavas, vida de perros y gatos diría Srila Prabhupada, ¿no?.

Recuerdo cuando alguien me dijo: -¡Sabés...!... Un pelado me dió un libro, no sé... Parecen buenos, son vegetarianos y pacifistas, y pertenecen a un modo de vida llamado “Hare Krishna”.

En ese momento sentí que me estaban diciendo algo, que necesitaba recordar. “-OK, vayamos”, fue nuestra decisión.

El primer día que llegué al templo me saqué los zapatos, no sé por qué, pero lo hice. Había mucha gente, no conocía nada ni a nadie y había un muchacho que cantaba con un pianito unas melodías muy bonitas y dulces (era prabhu Aravinda con un armonio). Todo estaba melodioso, hasta que de repente las personas empezaron a moverse hacia los costados, dejando despejado un camino en el medio. Con una actitud reverencial se curvaron hacia el suelo; yo también lo hice, ¡no quería quedar a destono!, me daba vergüenza. Así que me arrodillé e hice reverencias de una forma muy particular y pilla, mirando y espiando a ver quién pasaba.

De repente veo cruzar frente a mis ojos, en una forma lenta y suave, como si fuese esparciendo aroma a pétalos de rosas en cada una de sus pisadas, los pies más hermosos que había visto jamás. Yo nunca antes me había fijado en los pies de nadie, ni miraba pies. Pero en ese momento no entendía todo lo que me estaba pasando, parecía que todo se había detenido en ese instante.

Pero ahora puedo entender un poquito más, esos pies que habían quedado gravados en mi mente eran de alguien muy especial, que posee pureza en su corazón, debido a que siempre se encuentra glorificando al Señor, que sus anhelos están llenos de amor para con todas las entidades vivientes, un ser colmado de sabiduría trascendental, encargado de distribuir sus enseñanzas para aquellos que están cargados de ignorancia y sufrimientos, a causa de esta existencia material.

Esos pies son de una persona santa, porque me marcan el camino a la liberación de mi ignorancia, hacia el camino que nadie puede llegar si no es a través de esos hermosos pies. Un camino que me lleva hacia mi hogar. Hogar, donde un día lo perdí y no pude volver jamás, mi dulce hogar Krishna.

Esos pies me ayudan a revivir mi verdadera identidad, mis principios y valores más altos.

Esos pies me dan amor puro, sin condiciones.

Esos pies me dan fuerzas para seguir adelante.

Esos pies me educan y me enseñan.

Esos pies cuando danzan, hacen danzar mis pies de amor y felicidad.

Esos pies son mi seguridad, mi guía y mi sabiduría.

Esos pies, son los pies más bellos y santos, como la flor de loto, porque son los pies de mi maestro espiritual; la persona más santa que conocí en toda mi vida, porque él me ha dado sus pies para que sean la morada en donde siempre pueda encontrar amor, refugio y misericordia, a mi que soy la entidad más caída e insignificante que existe en todas las creaciones.

Gurudeva, usted es muy misericordioso conmigo, tengo tanto que agradecerle, que no habría vocabulario ni idioma que alcanzara para hacerlo. Gurudeva no tengo nada para entregarle, quisiera darle todo y más, sólo tengo mis deseos y perdóneme porque encima están contaminados.

Guru Maharaja, por favor, le ruego que me deje servir sus hermosos pies de loto, enséñeme y bendígame para poder hacerlo por siempre y eternamente, ya que sin servir sus pies de loto LA NADA SERIA TODO PARA MI.

Su sirvienta,

Visakha devi dasi