Libros de Vyasa-Puja > Sri Vyasa-Puja 2004 > Vaikunthanatha das

Vaikunthanatha das

nama om visnu-padaya Krishna-presthaya bhu-tale
srimate bhakti-bhusana-svamin iti namine

Querido Guru Maharaja:

Acepte por favor mis más humildes y respetuosas reverencias.

¡Todas las glorias a Srila Prabhupada!.

Me siento muy afortunado de poder estar una vez más aquí, en esta gloriosa asamblea vaishnava en su honor. Al mismo tiempo, no puedo evitar que un sentimiento de insignificancia y descualificación surja en mí, ante tantos hermanos y hermanas espirituales que trabajan muy duro todo el año para servir y complacer a sus divinos pies de loto. Es en estos momentos cuando me doy cuenta de lo poco que hago para servir a sus pies de loto, y no puedo evitar sentir cierta vergüenza por ello... A modo de ejemplo, de trabajo duro, puedo nombrar a nuestro hermano espiritual Sriman Goloka Prabhu, quien recientemente abandonara este mundo, y a quien lamentablemente no tuve oportunidad de conocer personalmente. Aunque muy lejos de mis posibilidades, Él es para mí un ejemplo de saranagati al cual aspiro algún día poder llegar.

Querido Gurudeva, tanto el Señor Supremo como Su Divina Gracia son ambos muy misericordiosos con este pobre tonto que lucha pobremente para no hundirse completamente en las gigantescas y aterradoras olas del océano de la ilusión material. Muy a pesar de todo, por su infinita misericordia, siempre aparece alguna oportunidad a mi alcance, de prestarle algún insignificante servicio. Muchas gracias una vez más por tanta paciencia y tolerancia. A medida que pasan los años, la Conciencia de Krishna siempre manifiesta alguna nueva faceta y algún nuevo desafío. Sin embargo, también a medida que las pruebas aumentan, debo reconocer que no siempre me siento apto para superarlas. Ante mi evidente falta de sinceridad y cualificación, es un hecho que se debe únicamente a su misericordia que yo puedo continuar en asociación con los devotos, intentando mantenerme a flote en este océano de la existencia material. Cuando veo lo caído y descualificado que soy, me pregunto por qué Krishna continúa soportando a un pobre tonto como yo, que tan poco tiene para aportar a este grandioso movimiento de Conciencia de Krishna y que desperdicia la mayor parte del tiempo de esta valiosa forma de vida humana. Sin embargo, observando más detenidamente la situación, es fácil darse cuenta que se debe únicamente a la misericordia de Su Divina Gracia, mi amado maestro espiritual, que un sinvergüenza pícaro y obstinado como yo pueda continuar recibiendo tantas oportunidades de servicio a sus divinos pies de loto. Ya que las oportunidades de servicio están siempre allí, es mi deseo, poder aprovechar esas oportunidades más y más, de aquí en adelante. Por momentos, siento algo así como un sentimiento de impotencia ante la gigantesca tarea que aún queda por hacer para establecer este movimiento de Conciencia de Krishna, y lo poco que personalmente puedo hacer para lograrlo.

Querido Guru Maharaja, muchas gracias por tantas bendiciones inmerecidas y por tanta paciencia hacia mi pobre persona. También ruego a usted una vez más, que me bendiga con más y más inteligencia para continuar prestando algún servicio a sus pies de loto y a esta gran misión de la difusión de la Conciencia de Krishna. Veo que está todo allí, la misericordia de Krishna, las oportunidades de servicio, todo. Solamente me falta la pureza necesaria para ver las cosas tal como son.

¡Todas las glorias a nuestro amado Gurudeva, en el día de su trascendental aparición!.

Rogando disculpe mis ilimitadas ofensas a sus divinos pies de loto.

Su inútil e insignificante sirviente,

Vaikunthanatha das