
Libros de Vyasa-Puja > Sri Vyasa-Puja 2000 > Vrindavan Chandra das

VRINDAVAN CHANDRA das
Querido Guru Maharaja:
Por favor acepte mis más humildes y respetuosas reverencias al polvo de sus pies de loto.
No tengo mucho que decir, ni néctares que contar, sí tengo algunas realizaciones que la vida me ha dado a través del tiempo, en donde el papel de mi maestro espiritual juega un papel importantísimo.
Creo que el Señor me ha dado absolutamente todo lo que merezco, ni una gota menos de el néctar que significa estar de la mano con este mundo material.
Si tuviera que dar un nombre a esta vida, podría ser “sufrimiento”, pero no con el sentido fatalista, sino con el sentido de “aprendizaje”.
Si he podido soportar todas estas vicisitudes, ha sido por el sólo hecho de tener tus enseñanzas junto a mí, si he podido sobrellevar las penurias de mi cuerpo, fue por el sólo hecho de recordar que no somos éste, y si he podido soportar los golpes del corazón y la mente, fue porque junto a ti aprendí a amar; amar a mi familia, amar a mis hijos, amar a mis padres y, por sobre todas las cosas, amar a Dios.
Por eso sólo quiero decirte que te estoy profundamente agradecido. Aunque quizás como suele suceder en esta vida, los hijos no siempre son lo que los padres esperan de ellos, te ruego me disculpes si no fui el hijo que esperabas, pero prefiero ser un hijo sincero y caído y seguir trabajando humildemente para algún día poder ser quizás, en esta u otra vida, el hijo que te mereces.
Simplemente, a tu servicio, humildemente
Vrindavan Candra das
![]() |
![]() |
||||||||||
![]() |
|||||||||||