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ARAVINDA DAS

Querido Guru Maharaja:

Por favor acepte mis humildes y respetuosas reverencias. Todas las glorias a Srila Prabhupada.

Tiempo atrás tuve una linda realización de lo que quiere decir la relación guru-discípulo. Krishna me estaba mostrando cuán artificial es mi entendimiento de la vida devocional.

Y cómo mis motivaciones carecen de una real profundidad.

Ocurría que algunos devotos estaban molestos con alguna de mis actitudes, y naturalmente me faltaba fuerza por no saber ganarme la bendiciones de ellos. Obligado así por el sufrimiento, tuve que meterme un poco para dentro de mi mismo y de una u otra manera comencé a recordarme de mi relación con Usted.

El Señor fue misericordioso conmigo, y estuve tratando de entender qué era lo yo sentía por mi maestro espiritual.

En este pacto que Krishna me permitió tener, o sea tener un genuino devoto de Dios como guru, pude darme cuenta que la relación guru-discípulo funciona otra esfera de relacionamientos, completamente distinta que en el mundo material, y cada vez que examino esa relación siempre es lo mismo, Usted es el que da y yo el que afectivamente se endeuda y endeuda. Tengo que reconocer que sigo muy lejos de servirlo con un real e incontaminado amor.

Usted no sólo me enseña cómo es un guru genuino, sino que otra de las lecciones que aprendo con Usted es cómo es un discípulo genuino, y a pesar de que veo muchos entregados sirvientes, al ver su entrega a Srila Prabhupada, cualquiera puede darse cuenta que hay una relación muy especial entre Usted y nuestro acarya.

Una vez Usted me dijo: "Aravinda, es deber del discípulo ofrecer lo mejor al maestro espiritual..." y luego de unos momentos, me dijo: "pero es deber del guru aceptar tal ofrenda".

Ésas simples frases me hicieron reflexionar en lo misteriosa que es la posición de devoto guía, su deber de aceptar y purificar el intento sincero del discípulo. Pero más misterioso es entender cómo el maestro espiritual ofrece a Krishna el servicio de un discípulo que no es muy exitoso. Y aún mas se escapa a mi compresión su sentimiento de amor y responsabilidad que lo lleva a presentar y ligar a Krishna a quienes puede que comentan grandes errores en su vida espiritual. Guru Maharaja, a pesar que algunos hermanos espirituales míos no lo sepan, yo lo he visto, y sé cómo Usted se preocupa por todos, y cómo en su intimidad le ora al Señor Caitanya por sus discípulos, para que todos puedan aferrarse al servicio del Señor.

Por eso yo siento que si hay alguna conexión con Krishna en nosotros, sus hijos espirituales, se debe a que Usted está intermediando y permitiendo que lo que hacemos pase a ser servicio devocional.

Muchas gracias por todo.

Su sirviente aspirante,

Aravinda das